viernes, 10 de mayo de 2013

Songs: Ohia_didn´t it rain [2002,secretly Canadian]

Semanas atrás me llamó la atención la noticia de la muerte del cantautor norteamericano Jason Molina a causa de los problemas ocasionados por sus excesos con el alcohol. 

La música con alma de bluesman de Molina llegó a mi vida a través de Songs: Ohia, trístisima y oscura versión del cantautor folk neocountry, con discos desnudos y ciertamente hondos por el agujero emocional que parecían llevar encima. 

Tras una primera etapa y después de que en 2003 editase el disco “The Magnolia Electric Co.” a nombre de Songs: Ohia, cambió el apelativo que usaba para su música por, simplemente, Magnolia Electric Co., donde muestra una voz absolutamente demoledora. 

Este “Didn´t It Rain” que os traigo hoy, intenta recomponer, ya de inicio, aquel terrorífico golpe moral llamado “Ghost Tropic”, su primer trabajo que, no sólo creo que es la mejor obra de Songs:Ohia, sino uno de los ejercicios musicales más destructivos que haya podido escuchar. 

A poco que rascas en las letras de las canciones, te das cuenta de ello… 

it was hard to love a man like you 
goodbye was half the words you knew 
while you was waiting for me not to call 
i sent my love, i sent my love 
in a life built out of only goodbyes 
is there even room for you to try 
while you was waiting for me not to call 
i sent my love, i sent my love 

Este es quizás, el motivo por el prefiero acercaros al sonido de este “Didn´t it rain”, donde Molina ataca su incurable tristeza desde un vértice algo menos crítico, con una ofensiva que se acerca sobremanera al blues, sobre todo cuando el cantautor se hace acompañar de una banda completa. Su country casi gótico, se matiza con elementos blues y rock para darle mayor robustez a las canciones. Como ya he dicho antes, sin tratarse del mejor disco de su carrera, “Didn´t It Rain” cobra suma relevancia por la adopción de nuevos registros y nuevas exploraciones emocionales. 

Molina publicó el pasado año “Autumn Bird Songs”, mientras estaba trabajando en una granja de West Virginia para cubrir parte de los gastos médicos creados por su adicción. 

Sirva este pequeño comentario como tributo y agradecimiento a su talento. 

Descanse en paz.





martes, 30 de abril de 2013

Diamond Rings_special affections [2010,secret city records]

Bueno, bueno… que no os asuste la portada, jajja!! , aunque la verdad es que define perfectamente lo que hay dentro del CD. Una vez escuchado, uno se da cuenta de que en el guiño de la portada está todo explicado… 

Diamond Rings es el proyecto del joven canadiense John O’Regan, que destaca como una fresca y novedosa perspectiva del synth pop tan profuso de los últimos años. Hermosas líneas synthes y melodías pop, after punk elegante, y mucho Human League… siempre todo muy 80′. 

A pesar de seguir los parámetros ya establecidos en el género: sintetizadores, arreglos externos, efectos y muchos otros que no comprendo, pero que sé escuchar, jajja!!... O’Regan marca una diferencia a la hora de formular todo esto, y es, quizás, ese aire 100% ochentero que no intenta reinventar 25 años después o re exponer a partir de una nueva entidad. Escuchar a Diamond Rings es un viaje al pasado, enmarcado en una atípica voz, fuerte y valerosa, a pesar de lo que se pueda pensar del canadiense con solo verlo. 

Diamond Rings, más que elegancia, expele glamour, distinción y calidad…





lunes, 29 de abril de 2013

Txitxaka: X convocatoria

El pasado día 20, tuvimos ocasión de celebrar una nueva reunión culinaria. Así, a lo tonto, ya es nuestra décima convocatoria… ya veis, lo hemos conseguido antes que el Madrid… ;) 

Y para celebrar el haber llegado al segundo dígito, decidimos hacer un pequeño homenaje a los bares, y más en particular al apartado de las raciones. Los pintxos están pero que muy bien, pero unas buenas raciones degustadas en algunos de esos templos del ocio donde se respira un auténtico espíritu a bar, donde el olor a fritanga pugna con el de la cerveza derramada en la barra… ese suelo lleno de serrín y alguna que otra cabeza de gamba… de esos, amigos, van quedando pocos. 

Yo soy un clásico. Bares por antonomasia son Las Bravas en Pinto y sobre todo el Ludeña en Toledo, auténticos templos del palillo en comisura… 

Así pues, nos hemos puesto manos a la obra, echando mano de auténticos clásicos, con resultados de mejor y peor fortuna, todo hay que decirlo, pero que nos han sabido a gloria… sobre todo por la hora a la que les hemos podido meter mano… un poco más y en lugar de comida, resulta cena… 

Pintxos para empezar, para pasar a lo ligerito… una bravas, una orijita, unas pulguitas de calamar, croquetitas caseras… algo de verde a mitad de camino, que no podía faltar… calçots ¡¡Ö!!... resultó que estaban buenos, jajja… Tras estos, los platos fuertes, carcamusas toledanas y callos a la madrileña, arreón pa’l cuerpo, jajja!!... y como siempre, para completar, la delicatesen de Maese Repostero, que esta vez se marcó un bizcoflán con natillas y fruta que estaba requetebueno… 

En fin, que somos unos disfrutones!! 

¡¡A por la 11ª!!