miércoles, 30 de noviembre de 2011

Montón de Trigo

Una semana llevaba viendo el sol desde el patio de casa, rumiando la idea de subir alguno de ellos al monte, buscando la forma de que alguien me acompañara para no ir solateras que, ya se sabe, acompañado siempre sabe mejor. Pero nada, todo el mundo ocupado… así que me cogí a la que nunca falla, a la kostraneta, jajja!! y ale, para la Fuenfría, a por otra ruta que tenía cruzada. Varias veces había intentado subir el Montón de Trigo, pero siempre me topé con algún impedimento. La última vez que lo intenté, fue el pasado año por estas mismas fechas junto a Laura, Eunyoung y Pepe, y podeis ver el resultado de la intentona de aquel día… consultad, consultad en Noviembre del 2010.

Olisqueando por la red, me topé con una variante para subir al pico en cuestión. Ésta, saliendo desde el parking de Majavilán y llegados al collado de Marichiva, da la vuelta por el valle de El Espinar y ataca el cerrete desde una extraña orientación sur para, una vez llegados al collado de Tirobarra girar hacia la derecha siguiendo por el cordel de la famosa ruta de “La Mujer Muerta”. Hay que reconocer que tiene un par de momentos exigentes en los que el sendero se pone complicado y tienes que echar mano de la reductora, jajja!!, pero llegar hasta arriba y poder disfrutar de las vistas merece absolutamente la pena.

El otoño, para mí, tiene un encanto especial, sobre todo si sale un día como el de hoy, soleado, con ligera brisa. El terreno húmedo, fruto de los restos del rocío de la mañana. Esa luz tan característica, tenue, oblicua, misteriosa me atrevería a decir… una pasada.

En fin, que he disfrutado de la ruta como un enano. El valle de El Espinar no tiene desperdicio, es súper bonito, y transitarlo como prólogo al repechón final del Montón de Trigo es muy agradecido. Se me antoja, además, que ha de ser el sector de esta zona menos frecuentado por el personal. El sendero daba muestras de poco pateado, circunstancia que lo único que hace es hacer ganar puntos para volver a él….

¿Quizás de aquí a un año?



Richmond Fontaine_the high country [2011,el cortez]


La llegada de esta veterana banda norteamericana a mis oídos, ha sido como un soplo de aire fresco. Tras diez títulos publicados, por casualidad, he descubierto en sonido de los de Oregón con “The High Country”. Su sonido country folk, escapa del clásico americano, siendo bastante propio y especial. Ya estoy olisqueando el rastro… seguro que hay más joyas por descubrir…

Willy Vlautin, líder de la banda, combina sus dos pasiones: la música y la escritura. En sus Estados Unidos natales es más conocido por su faceta de escritor, al haber publicado algunos libros con un relativo éxito. Parece ser que la música siempre aparece como trasfondo en sus novelas rodadas sobre carreteras americanas, moteles baratos y personajes bohemios y extravagantes.
“The High Country”, bajo mi punto de vista, tiene bastante de obra conceptual. Siguiendo un guión bastante claro, se sumergen en una cierta “soledad luminosa”, que a través de los diecisiete cortes,  muchos de ellos interludios de poco más de un minuto,  que sirven como introducción al siguiente o como pausa para coger aire y respirar un poco, te van guiando por el mundo interior de los de Oregón. Willy Vlautin utiliza a menudo el modo “spoken word” para interpretar las canciones, y eso le da aún más misterio a su música, como si recitara al mismo tiempo alguna de sus novelas.

Afina los oídos… merecen la pena





domingo, 20 de noviembre de 2011

El Columpio Asesino_diamantes [2011,mushroom pillow]

A los pamplonicas El Columpio Asesino los llevo siguiendo la pista desde hace tiempo ya. Su sonido nunca me había llegado a calar. Siempre me resultaban demasiado rallantes, mucha distorsión y excesivos toques oscurantistas. Se me asemejaban mucho a The Jesus & Mary Chain, o a los ahora famosetes Triángulo de Amor Bizarro… y es que no me gustasen, pero…

Pero su sonido ha ido mostrando una evolución cada vez más acusada desde sus heterogéneos y abstractos comienzos hasta la oscuridad electrónica de este ‘Diamantes’, su cuarto álbum, y bajo mi punto de vista, definitivo.

Ese camino tomado, el de simplificar y concretar su sonido, ha hecho que El Columpio Asesino haya grabado su disco más pop (en el sentido más amplio del término). 
Sintes, lineas de bajo...todo se percibe ahora de una forma mucho más clara y precisa, pudiendo ver todo el curro que hay en cada tema del disco, canciones con menos capas y donde incluso llegan a experimentar con algunos vacíos y silencios.

Guitarras con paisajes electrónicos de agradecer en el panorama musical español.

Ahí van un par de ellos...